La Resistencia al Cambio Personal

La Resistencia al Cambio Personal

La Resistencia al Cambio Personal

La Resistencia al Cambio Personal

Casi todas las personas posponemos acciones y seguramente sería enormemente complicado encontrar a alguien que sea la excepción. De hecho, en no pocas ocasiones, dedicamos más energía en aplazar una tarea de la que cuesta llevarla a cabo. Somos víctimas de la resistencia al cambio personal… y al éxito. De esta manera asumimos un coste por duplicado, primero con la energía malgastada en aplazar la tarea y después cuando finalmente la realizamos.

Todas las personas tenemos inquietudes puesto que el deseo de estar en una situación mejor a la presente es un deseo universal que a todos afecta. Sin embargo, los beneficios a corto plazo de estar acomodados en la zona de confort provocan que no llevemos a cabo aquello que en principio asumimos como algo provechoso y nos sentimos en la falsa sensación de seguridad de estar acomodados en la resistencia al cambio y a la mejora personal.

“No hay nada más fatigoso que le persistencia de una tarea sin finalizar”  (Henry James)

¿Por qué nos ocurre que deseamos hacer algo pero no actuamos en consecuencia? ¿No queremos realmente o se trata de un “debería”? ¿Somos perezosos o indisciplinados? ¿Tenemos creencias limitadoras? ¿Nuestro mapa del territorio es pobre y mal detallado? ¿Tenemos miedo?, etc.

La Resistencia al Cambio Personal

En todo proceso de mejora personal es imprescindible analizar el nivel de creencias. Es posible que determinados patrones mentales estén profundamente asentados en nuestro interior y sean un obstáculo que nos impidan dar el primer paso hacia el estado deseado.

En ocasiones el “despertar” puede surgir casi espontáneamente: Una conversación con una persona sabia puede ayudarnos a mejorar nuestro punto de vista sobre un determinado asunto; el ejemplo de un amigo que logró algo espectacular en su vida; una dura lección con la que la vida nos ponga a prueba o cualquier circunstancia que imagines puede suponer un antes y un después en nuestra manera de encarar el futuro. Sin embargo, no siempre somos favorecidos por las circunstancias ocasionales y nos vemos obligados a explorar qué es aquello que nos motiva comportarnos de una u otra manera.

¿Te has preguntado alguna vez cual es la intención positiva de posponer? En ocasiones es mejor esperar a que las circunstancias se manifiesten puesto que no conviene poner el vendaje antes de que se produzca la herida. Pero en otras ocasiones, por el contrario, te darás cuenta de que con la energía dedicada a posponer podrías ponerla a tu servicio y lograr un cambio provechoso en tu vida. Es muy probable que tengas interiorizadas ciertas creencias que generen ciertos hábitos que resulten enormemente perjudiciales para tu proceso de mejora personal.

¿Cómo sería tu calidad de vida si superaras la resistencia al cambio personal? ¿Cómo sería si el tiempo y energía que dedicas a quejarte por cualquier cosa lo utilizaras en buscar y aplicar soluciones provechosas para tu futuro? 

Si las circunstancias no van a cambiar, ¿no sería más provechoso ser creador de tus propias circunstancias? ¿Cómo si no lograrías ser dueño y señor de tu destino? Siendo la felicidad tu gran objetivo para tu vida, ¿qué es lo que hace que te mantengas en una situación de espera?

Asumir la propia responsabilidad puede ser un buen camino para afrontar la falta de acción. Una pequeña, pero gran solución, puede ser dar tan sólo un sencillo paso que sea fácil de realizar sin que produzca miedos o inseguridades. A menudo, cuando el objetivo de vida está bien definido, es muy frecuente que tras el primer paso nos sintamos animados a dar el segundo y otro muchos más. Incluso es posible que en tu caso decidas ponerte en marcha con el deseo de no parar jamás.

Analiza tu Capacidad de Compromiso y Supera la Resistencia al Cambio Personal

Para favorecer tu disposición al cambio es bueno que analices tu capacidad de compromiso en relación con tus valores.

Implicarse es lo que hace la gallina que se implica en poner huevos para alimentarnos.

Comprometerse es lo que hace el cerdo, que da su vida para alimentarnos.

En ejercicio del Coaching para aprender sobre lo que significa el compromiso el Coach y el cliente explorarán con gran curiosidad la verdad sobre cómo se compromete el cliente. En este caso hay que tener cuidado puesto que podemos estar entrando en un “campo minado” de auto-recriminación para el cliente. Conviene explorar:

  • ¿Cuándo es fácil el compromiso para ti?
  • ¿Cuándo te has comprometido a hacer algo y las acciones precisas para respetar ese compromiso han sucedido de modo fácil y natural?
  • ¿Cómo puedes encontrar tu propio modelo que te permita descubrir cuál es tu estilo natural de comprometerte?

Frecuentemente no somos conscientes de que nuestros compromisos son como invisibles. Pasan inadvertidos. No suele haber debate ni preguntas. No dudamos ni un minuto en emprender una acción o no realizarla. Estamos tan profundamente comprometidos que la acción se produce de forma automática. Como si se tratara de un hábito profundamente interiorizado.

¿Deseas aprender a tomar el rumbo de tu vida?
¿Disfrutas ayudando a tus semejantes?
Ahora puedes lograr tu Certificado Internacional de Experto Profesional en Life Coaching

www.formacioncoachingonline.com

 

 

Compartir

Nos interesa tu opinión

  1. Sonia Rabina costa


    Resulta complejo este tema.
    Ya que depende de circunstancias y no solo de valores.
    A veces chocan los valores con las circunstancias personales o laborales y entonces que decidir?
    Esto no es un tema facil por lo menos para mi aunque viendo el comportamiento de algunas personas, a veces me pregunto si parece facilisimo o realmente lo es y es nurstro pepitogrillo el que no nos deja.
    Un saludo victor

Deja tu comentario